Ruta 6 – Viaducto del Eixo

Uno de los grandes puentes que salvan el curso del Ulla, terminado en 2008. Obra considerada de interés arquitectónico.

Uno de los grandes puentes que salvan el curso del Ulla, terminado en 2008. Obra considerada de interés arquitectónico.

Fuentes citadas por López Alsina documentan la llegada del vino por esta vía ya en el siglo XII. En la Edad Media, los caminos de acceso a la ciudad de Santiago podían ser lugares peligrosos para el tránsito, sobre todo en invierno debido a las lluvias y a las crecidas que formaban lodazales que dificultaban el paso a las personas y a las bestias. Diversos testigos hablan en un informe de mediados del siglo XVI de ver como los carros quedaban empantanados y las bestias se hundían «hasta la barriga», teniéndose que descargar con gran peligro. Este informe pone de relieve los grandes daños que la situación de los caminos producía a la ciudad, moradores, peregrinos y gentes que acudían a los mercados. Entre los caminos que se citan como peligrosos está el que pasaba cerca de Sar. Para atajar el problema, el informe citado aconsejaba canalizar las aguas y hacer calzadas de piedra.
La Calzada de Sar junto con el Camino Real de Piñeiro son elementos singulares del patrimonio histórico de Santiago. La Calzada de Sar resulta ser un tramo bien conservado del Camino Real de Castilla. Con unas medidas de 350 metros de longitud por unos 4 metros de ancho, conserva el pavimento y diseño del siglo XVIII. Estas fechas coinciden con la época en la que se promulga el Real Decreto de 10 de junio de 1781, firmado por Carlos III, que supone el primer plan general de caminos bien pavimentados de España. Entre Piñeiro (en la parroquia de O Eixo) y la ermita de Santa Lucía se conserva otro pequeño tramo del Camino Real de Castilla.

Recibió el nombre de Obradoiro por haber tenido durante casi diez años, de 1738 a 1747, el “obradoiro” (taller) donde se labraron las piedras de la fachada barroca, que levantó el arquitecto gallego Fernando de Casas Novoa en sustitución de la primitiva románica. Las torres alcanzan una altura de 74 metros. A su costado se conserva el Palacio de Xelmírez, construido en el siglo XII, al mismo tiempo que la primitiva catedral románica. La residencia de los canónigos, en el lado opuesto, alberga en la actualidad el Museo Catedralicio.
Otros tres edificios, de diversas épocas y estilos, cierran la plaza. El Colexio de San Xerome, fundado por el obispo Fonseca, con una portada románico-ojival. El Palacio de Raxoi, de estilo neoclásico del XVIII, se construyó para seminario de confesores, residencia de niños de coro de la catedral y casa consistorial de la ciudad. Y el Hospital Real, mandado construir por los Reyes Católicos para acoger a peregrinos y enfermos, es un hermoso ejemplar de estilo plateresco, poco frecuente en Galicia, actualmente convertido en Parador de Turismo.

La Plaza de Cervantes era conocida en el siglo XII como el “Foro”, por ser punto de reunión popular y el lugar donde el pregonero leía los acuerdos municipales y las ordenanzas del Arzobispo. Por esta vocación informativa, una de sus calles, de importante actividad comercial, se denomina “del Preguntoiro ”. Hace esquina con el edificio levantado en 1682 para el antiguo Ayuntamiento, que ocupó el solar durante 200 años, desde 1583 hasta su traslado en 1787 al Palacio de Raxoi. Hoy es el único edificio municipal barroco que se conserva intacto en Galicia. Una restauración interior ha permitido identificar las antiguas escribanías, el oratorio, el archivo y las mazmorras: se sabe que en la plaza llegaron a realizarse autos de fe en tiempos de la Inquisición y que en ella estuvo situado hasta 1570 el rollo o columna en torno a la cual se impartía justicia y a cuyo pie se situaba el patíbulo. La columna venía de presidir ejecuciones en el Monte de la Almáciga y pasó a la carballeira de Santa Susana, de donde desapareció en el siglo XIX.
Posteriormente, al especializarse en la venta de alimentos y mercancías, el espacio adquirió el nombre de “Plaza del Campo” y categoría de mercado principal. Esto explica también el nombre de la iglesia de San Bieito do Campo, cuyas líneas neoclásicas actuales no hacen pensar que la fundación se remonta al siglo X.
Trasladado el mercado a la Plaza de Abastos a finales del siglo XIX, la plaza adquirió el nombre definitivo de Cervantes. Un busto del escritor corona la fuente y nos recuerda que el autor de “Don Quijote” era portador de dos apellidos de origen gallego: Cervantes y Saavedra.

La Cidade da Cultura de Galicia es un complejo arquitectónico diseñado por Peter Eisenman erigido en la cima del Monte Gaiás. Los distintos edificios y espacios del complejo acogen servicios y actividades destinados a la preservación del patrimonio y la memoria, y al estudio, la investigación, la experimentación, la producción y la difusión en los ámbitos de las letras y el pensamiento, la música, el teatro, la danza, el cine, las artes visuales, la creación audiovisual y la comunicación.

Puente de piedra medieval sobre el río Sar, construido para salvar el último obstáculo fluvial de la Ruta de la Plata. Consta de tres ojos, ya que el río era mucho más caudaloso entonces. Se encuentra muy cerca de la colegiata con el mismo nombre.

Situado en la Plaza de la Inmaculada, el origen de San Martiño Pinario se remonta a la época del descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago, en el siglo IX, cuando monjes benedictinos se asientan en sus inmediaciones, en un lugar llamado Pinario. En la Edad Moderna, con su incorporación a la reforma de Valladolid, el monasterio se engrandece de tal forma que se considera, en ese tiempo, como el de mayor superficie de España, después del de San Lorenzo del Escorial.
La actual iglesia, cuya primera piedra se coloca en 1590, debe sus trazas a Mateo López, quien diseña un templo que debe adaptarse a una ubicación dificultosa, debido al terreno en pendiente sobre el que se asienta.
Se plantea contando con un profundo presbiterio, lo que posibilita la existencia de un retrocoro, una amplia sacristía y una statio, que enlazaría el templo con el resto del monasterio. Cuenta también con amplio crucero y nave única con tres capillas a cada lado, enlazadas entre sí.
Llama la atención la extraordinaria altura de la nave, debido en parte al mencionado desnivel del terreno, y que permite mantener una fachada monumental hacia el exterior.

Construcción de cantería que consta de varios módulos en forma de L. Situada entre Rego de Roxos y Sar, se trata de una antigua fábrica de papel que funcionó entre los siglos XIX y XX.

El molino se describe como un molino hidráulico tradicional situado a las orillas del río Sar, cerca de su afluente, el regato de Roxos. Es un vestigio de arquitectura rural en cierto grado abandonado pero visible en el entorno fluvial.

Puente posiblemente medieval que cruzaba el río Sar un poco más arriba del Castro de Quistiláns. Su ancho no era mayor que el de un carro y tenía la particularidad de que cruzaba el río sobre una cascada, así que su arco es de cuarto de punto. Fue destruido en una riada en 1987, quedando solo el arco.
Contaban los ancianos que estaba encantado, y que de él salía al amanecer una gallina con unos pollitos de oro, y que el que supiese desencantarlo, se llevaría un gran tesoro.